Nuestra Directora

Andrea R. Andreani nació en Buenos Aires, donde estudió en una escuela Internacional Francesa que la convirtió en ciudadana del mundo y en ciudadana Francesa, más tarde. Eligió ser economista, en un país donde estas habilidades se mostraban altamente necesarias para contribuir al bienestar general. Idealista, eterna aprendiz con espíritu inquieto y buscadora infatigable del conocimiento y de los buenos resultados, le permitieron convertirse en agente de cambio en la gestión pública argentina y en empresas privadas tanto en el Brasil como en los Estados Unidos. 

Parte de su carrera universitaria la desarrolló en Canadá y más tarde en EUA. Su regreso a Buenos Aires marcó un punto de inflexión cuando tuvo la suerte de descubrir su verdadera vocación en la educación y su gestión. Reinventándose o volviendo a sus antiguas raíces, comenzó dando clases a alumnos de Colegios Privados Bilingües (esp-ing), primero en idioma, y luego, y en simultáneo en su propia área de conocimiento. Los resultados, la respuesta de sus estudiantes y el liderazgo entre sus colegas, en las diferentes instituciones pronto le dieron acceso a cargos Directivos. En el proceso, volvió a la universidad y se especializó en gestión educativa y pedagogía. En las escuelas en que se desempeñó implementó programas de intercambio y académicos diversos al mismo tiempo que colaboró con las instituciones a hacer más eficientes sus procesos. Constituyó parte del Board de la Asociación Colegio Franco Argentino de Martinez en donde adquirió, como Presidente, sus competencias en las instancias legales de la educación y entabló una restructuración administrativa y una modernización de la Institución a través de un programa gradual de informatización y digitalización de la enseñanza. 

Su filosofía de la educación radica en entender a la educación no sólo como medio sino un fín en sí mismo. Los estudiantes deben recibir una educación completa y no sólo una académica. A pesar de comprender la enorme importancia de los resultados académicos, cree con fervor que los colegios no solamente son para aprobar, sino para APRENDER. Cada uno de los estudiantes debe tener la posibilidad de desarrollar sus propios talentos y alcanzar su potencial en un ambiente agradable y seguro. Los educadores están para preparar a esos estudiantes a enfrentar la complejidad y volatilidad del mundo que se les avecina asegurándose que dejan nuestras instalaciones con una alta autoestima y convertidos en verdaderos ciudadanos del mundo comprometidos con los más altos valores humanos. Para ello, el educador tiene la obligación profesional de repensarse constantemente para cerrar la brecha entre la evolución cultural-tecnológica y la educación. A este cambio de paradigma sólo podrán enfrentarlo aquellos docentes autónomos que puedan explotar su diversidad (especializaciones, intereses, ideas) de forma colaborativa y ejercitar una apertura mental al cambiante enfoque de la educación. 

Sus pasatiempos favoritos son la familia, trabajo y la buena cocina. En vacaciones adora viajar, descubrir y experimentar nuevas sensaciones, mundos y culturas. Su definición de viajar es amplia porque esta puede ser a través de la literatura, el teatro y la televisión. Ha visitado 30 países y vivido en 5 de ellos. Adora el buceo, la equitación y caminar en montaña.